Prometo no hablar de ello

20 octubre 2008

El sexo es difícil

Como todo el mundo sabe, follar cansa. Sin embargo, pensándolo con detenimiento, creo que eso es lo de menos. Y no porque la satisfacción compense el esfuerzo, jajajaa, sino porque hay muchos más obstáculos que complican invariablemente lo que, de otra manera, debería ser una de las actividades humanas más placenteras que podrían encontrarse. Veamos unos cuantos:
  • El sexo se practica a escondidas. Salvo por los gemidos de mi vecina y algunas desafortunadas situaciones esporádicas que nos dejan embarazosamente al descubierto, en general, el sexo es tabú, es privado y requiere que encontremos un lugar íntimo y aislado para practicarlo. Esto siempre complica las cosas. Ya sea que te alojes en un hotel, residencia o pensión con habitaciones individuales, que vivas con alguien de tu familia o compartas piso con otra gente, o te preocupe lo que vean u oigan los vecinos, o no tengas coche, o que no encuentres un lugar libre de personas cuando la necesidad aprieta, los requerimientos de intimidad son un inconveniente siempre presente en las relaciones sexuales.
  • Hacer sexo requiere medidas de protección. Protegerse tiene un precio, y no sólo monetario. El simple proceso de escoger qué métodos de protección van a utilizarse y por qué, quién los va a adquirir, dónde y cómo, obligan en demasiadas ocasiones a las personas implicadas a discutir cuestiones adicionales relacionadas con las costumbres de las otras personas, la salud y el planteamiento general de la relación. Hablar de embarazo y enfermedades de transmisión sexual no siempre es fácil, y más cuando cada persona lo vive de distinta manera según su sexo, experiencia, pretensiones y preocupaciones. El uso en sí de los medios de protección, exige además un conocimiento, una habilidad y una confianza que no siempre se tienen, según la experiencia pasada de cada persona, y aún en el mejor caso, dichos medios también pueden fallar. El miedo a las consecuencias que esto puede acarrear es además un asunto que condiciona en gran medida el desarrollo natural de las relaciones sexuales.
  • Cada persona tiene una idea distinta del sexo. Los prejuicios, los tabúes, los traumas, la experiencia previa y las ideas trasmitidas por las innumerables representaciones del encuentro sexual que hemos recibido en nuestra vida a través de los medios de comunicación (libros, revistas, cine, televisión, internet) y de nuestras personas cercanas, nos proporcionan una serie de ideas preconcebidas, hábitos, miedos y anhelos que en la mayoría de las ocasiones más bien limitan, alteran y dificultan nuestra capacidad de experimentar cosas nuevas, comunicar lo que pensamos a las otras personas y disfrutar de lo que sentimos. Lo que cada persona piensa en relación con el vello, los sonidos, colores, olores y sabores particulares del cuerpo de los demás hace oscilar peligrosamente nuestra opinión sobre el encuentro, cuando no la líbido directamente.
  • El amor afecta al sexo, y viceversa. Aunque pensemos que el sexo y el amor son cosas distintas, por lo general están fuertemente relacionadas porque mucha gente lo vive así. Aunque las personas implicadas en la relación se entiendan muy bien en una de los dos asignaturas, todavía podrían encontrar conflictos en la otra. En materia sentimental no hay nada escrito, y cada persona lo vive siempre de una manera distinta de las demás, afectando esto al significado y el propósito de la relación e incluso a la satisfacción que nos proporciona, a veces para bien, y otras no tanto.
En resumen, el sexo no es nada fácil... Pero ojo, no estoy diciendo con esto que deba tomarse sólo como la actividad trabajosa y complicada que es, jejeje, sino que, por esa misma razón precisamente, para aprender a disfrutar de nuestras relaciones sexuales tenemos que cuidarlas, quererlas, tomarlas con humor, tranquilidad y paciencia, dándoles una atención especial, intentando ser siempre las personas más abiertas, inteligentes y hábiles que podamos. Nuestro esfuerzo tendrá recompensa, porque el sexo real nos enseña cosas que no vienen en los libros y (que yo sepa) aún no hay ningún artilugio que pueda estimular nuestros cinco sentidos como cuando "lo hacemos"... Recuerde, independientemente de todo lo que piense, oiga, vea o diga, por favor, ante todo y sobre todo: ¡Disfrute del sexo! :-)

3 Comentarios:

En miércoles, 29 octubre, 2008, Blogger Esther dijo...

Me recuerda a este otro texto: http://gamersmafia.com/blogs/ballan/1285

 
En martes, 25 agosto, 2009, Blogger jasampler dijo...

Gracias Esther, jajaja, ¡el monólogo sobre el sexo que has pegado es muy bueno!

 
En viernes, 05 noviembre, 2010, Anonymous ArdillA dijo...

Qué de cosas he recordado leyendo esto ... cosas que nos han sucedido en algún momento, como siempre tienes una forma de describir las cosas muy característica.
Ayyy Carlitos!!!
Besos Sureños

 

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