Prometo no hablar de ello

19 mayo 2006

El amor ha muerto

Hace varios años, escribí y publiqué un texto: El amor ha muerto. Hoy en día, pienso que sigue vigente más que nunca, y no recuerdo haber visto nada parecido ni haber conocido alguien que comparta esta opinión, por lo que considero que debo reproducirlo para ayudar a difundir la idea:
El Amor ha muerto

Sí, el amor, ese sentimiento que todo el mundo tiene absolutamente divinizado, al que las personas consideran principio y fin de la existencia, entregadas a una búsqueda incansable de un ideal extremadamente escurridizo. Pues bien, sé que nunca pensaríais tal cosa, pero ya va siendo hora de decirlo: El amor, el sentimiento del Amor, no existe. Así es. -Pero, ¿cómo? -diréis- ¡Qué barbaridad! Eso no puede ser. El Amor tiene que existir, el Amor existe.

Sin embargo, ¿alguien sabe lo que es el Amor? ¿alguien lo ha visto? Sí, bueno, los creyentes de esta religión universal lo sentirán y creerán fervientemente en su existencia (igual que los creyentes de cualquier otra religión); pero, aún así, ¿tan seguros estáis -pobres mortales- de que es amor lo que sentís cuando decís estar "enamorados"? ¿No será más bien que queréis sentirlo? ¿No será más bien que el entorno, vuestros padres y profesores, vuestros amigos y amigas, la literatura, la música, el cine y vuestra propia inseguridad os han convencido (durante años de continuo refuerzo) de que debéis enamoraros?

Ciertamente, no parece que nos afecte mucho, a las generaciones jóvenes, que Nietszche nos diga que Dios ha muerto. Ahora ya no le importa a nadie. Pero imaginaos qué pasaría si predicara la muerte del Amor... La mayoría de vosotros os levantaríais indignados y le tomaríais por loco: El amor es intocable e incuestionable. De todas formas, pensemos un momento en las consecuencias que tendría para nosotros la idea de vivir sin esa creencia. Quizás muchos de nosotros nos quedaríamos tan desamparados como en su tiempo quedaron aquéllos que eligieron dejar de creer, sin alternativa posible, en la existencia de un Dios todopoderoso que cuidaba del destino de toda la humanidad.

Sin duda, preguntaréis: «Muchos creen en el amor ¿Cómo puede estar equivocada tanta gente?» El que una gran cantidad de personas piensen de otra manera no quiere decir nada, es natural que el pensamiento religioso esté tan arraigado. Después de todo, aún no sabemos quiénes somos. Antes de vivir con la duda preferimos inventarnos, aunque no sea muy real, una razón de vivir y una explicación de por qué hemos llegado aquí. No os engañéis, queridos compañeros y compañeras de viaje. Toda persona tiene derecho a hacer lo que quiera con su mente y su cuerpo, pero mi consejo, repito, es que no os engañéis: En nuestras manos está tomar el control de nuestras emociones y empezar a estudiar por qué somos como somos.

Pensad entonces, y pensad intensamente, sin miedo (¡pensar es gratis!), en qué aspectos podría cambiar nuestra vida si nos despojáramos de esa falsa veneración que sentimos hacia la entidad magnificada e idolatrada a la cual denominamos Amor, y pensad qué pasaría si empezáramos a buscar otras explicaciones más humanas al asombroso fenómeno de nuestros sentimientos.

Jas
Mucho he reflexionado sobre estas ideas, y se pueden hacer varias lecturas distintas, pero he recogido algunas opiniones manifiestamente ridículas, de gente que no lo entiende, y dice cosas como: "¿Es que te ha dejado tu pareja?" o "Tú lo que pasa es que nunca has amado de verdad" o incluso "Eso es mentira, estás loco". Y es que, en el fondo, entre nosotros existe una profunda religiosidad que afecta por igual a todos los estamentos sociales, desde los más humildes hasta los sectores más críticos, hecho que por otra parte no deja de ser irónico, viniendo de una cultura que afirma haber superado ese pensamiento mítico que ayudaba a nuestros ancestros a explicar todo aquello que no comprendían del mundo...

8 Comentarios:

En domingo, 31 diciembre, 2006, Anonymous Anónimo dijo...

Ya hablamos personalmente sobre esto en torno a una cerveza. Aparentemente estábamos de acuerdo, pero quiero puntualizar: 1)No estoy de acuerdo en que sea un sentimiento inexistente. Amamos, y lo he visto en mucha gente que ha cambiado, que ha dejado su círculo social, que se ha arruinado...por amor; y no sólo por sexo, por esto se hacen muchas bobadas, pero no llegamos a ese punto.
2)Por otra parte, sí pienso como tú que en nuestra sociedad aparece como una idea idolatrada y manida. Idolatrada porque el objetivo nos dicen que es conseguir el amor sin más, cuando el que ama tiene que amar a alguien, no amar por amar. No me creo que al oír "15 años tiene mi amor" nos vengan a la cabeza los momentos más dulces de la adolescencia; es una música como para esperar al dentista. Y manida porque de puro desgaste está llegando a la nada: las canciones de los 40 hablan de amor, (sí, con letras parecidas a las del Dúo Dinámico) creo que es porque el precio de las cerezas es muy poco glamuroso, y los trucos para coser botones ni te cuento. Y esto lleva a no saber de qué se habla (o esa sensación me da a mí). Parece raro, pero mucha gente coincide conmigo en que de pequeños no entendíamos las oraciones que nos enseñaban ("engendrado, no creado, de la misma naturaleza que el Padre, por quien todo fue hecho", a los 8 años es duro). Pues lo mismo me ocurre con las letras de las canciones: no entiendo más que verborrea (más sencillita, eso sí) y palabras repetidas.

 
En sábado, 13 enero, 2007, Blogger jasampler dijo...

Bueno, ante todo, ¡te agradezco tu respuesta! Y aquí va mi réplica, citando tus palabras:

No estoy de acuerdo en que sea un sentimiento inexistente. Amamos, y lo he visto en mucha gente que ha cambiado, que ha dejado su círculo social, que se ha arruinado...por amor

Quizá el texto no expresa bien la idea: El sentimiento sí que existe (tal como veo yo los sentimientos, como pensamientos recurrentes y hasta obsesivos), pero lo que yo reivindico en aquí es que esos pensamientos no son más que ideas e ilusiones que no reflejan una necesidad vital, tal como siempre nos han hecho creer.

En mi texto, intento explicar que la gente está "desesperada por amar", que la gente desea "sentir el Amor" exactamente del mismo modo que aquél que desea creer en Dios y a pesar de que no lo puede ver dice "sentir" su existencia. Las personas nos auto-convencemos de que el Amor está ahí, y buscamos ciegamente una oportunidad que no llega o nos lamentamos -siempre insatisfechas- porque nuestra pareja no está dispuesta a hacer cualquier cosa por nosotros.

Si te digo la verdad, no entiendo cómo la religión ha caído ya en muchos círculos y este otro mito sigue más vivo que nunca, por eso veo necesario seguir profundizando en ello, aunque a mucha gente le duela.

Reitero aún más, para que nadie pueda confundir la idea que deseo transmitir: No estoy diciendo que exista una manera "verdadera" de amar que las personas no son capaces de alcanzar porque están confundidas por los mensajes de "el amor es lo más bonito que te puede pasar". Estoy diciendo precisamente que absolutamente todo lo que sintamos o queramos sentir relacionado con el amor es pura sugestión y autosugestión (no confundir con autogestión...), y la única diferencia de magnitud la dicta la intensidad de esa sugestión. La creencia de que este sentimiento nos domina es sólo una forma de justificar nuestra conducta para no tener que pararnos a pensar que quizá estemos equivocados y que, después de todo, en ningún caso nos va la vida en ello...

Sobre cómo debemos disfrutar nuestros sentimientos, no me pronuncio, porque cada uno es libre de decidir (por ejemplo, qué debes sacrificar por seguir tus ideas), pero siguen siendo ideas y como tales, puedes tener otras si quieres.

¡Salud!

 
En lunes, 25 junio, 2007, Blogger Lucia dijo...

Hola.. He leido tu propuesta de que el amor ha muerto y creo estar de acuerdo contigo. Ahora resulta que el amor romántico como el de Romeo y Julieta, no es más que codependencia. Que no se puede morir de amor y que es de muy mal gusto pasr el día suspirando por el recuerdo del objeto del amor.. jajaja

No soy de las que me quitaría la vida por amor o de las que lo dejaría todo movida por la opinión del objeto de mi deseo.

Es cierto que es un pensamiento y que el sentimiento es personal. Nadie te lo dá y uno mismo es dueño de evocarlo en cualquier momento.

En su defensa digo que cualquiera que sea la forma en que el amor funciona, el resultado de bienestar que produce, la manera en que intensifica la experiencia del sexo y la sonrisa que se dibuja en quienes lo "sienten" hace a un lado cualquier inento por definirlo, por limitarlo o relegarlo y que uno diga.. Y qué? y se lance y se sumerja en él..

 
En miércoles, 27 junio, 2007, Blogger Prismatico dijo...

Interesante, por lo menos no estas solo con ese pensamiento ya que lo mencionas al inicio.
De hehcho mi escrito tiene muchas similitudes. En fin hay que buscar para encontrar.
Te mando saludos

 
En domingo, 12 agosto, 2007, Blogger jasampler dijo...

Hola Lucia, en primer lugar, ¡gracias por leer mi texto e incluir tu opinión!

No me ha gustado tu último párrafo en el sentido de que estás intentando separar a aquellas personas que "sienten" de aquellas que intentan "estudiar" o "definir" estos sentimientos, y no estoy de acuerdo con esa idea, porque una misma persona puede hacer las dos cosas a la vez. Es decir, puedes disfrutar de todas esas maravillas y a la vez pensar en qué las produce.

De todas formas, creo que hay mucha gente que podría dejar de sentir con la misma intensidad estas emociones si profundizara un poco en ellas, pero del mismo modo en que alguien se despojaría gustosamente de una drogadicción, si tuviera la oportunidad de hacerlo: Sí, es fantástico tomarla, por la sensación que produce, pero: ¿Cuánto podré soportar antes de meterme en problemas? Y si luego lo necesito mucho, ¿Qué seré capaz de hacer para conseguir más? Mucha gente es capaz de morir por su concepción del "amor", pero hay otra que mata excusándose en estas ideas. Mucha gente miente a los demás para conseguirlo, y/o se miente a sí misma, por ejemplo para intentar disfrutar de una compañía nada placentera. Todo eso puede mejorarse si se le enseña a la gente que hay alternativas a la idea del "amor" dramático, al "amor" descafeinado de las películas, los cuentos o las obras de teatro, y que esas alternativas son mucho más satisfactorias para nosotros porque son más reales y los protagonistas somos nosotros, los de carne y hueso.

Y sin abusar de las drogas.

 
En domingo, 12 agosto, 2007, Blogger jasampler dijo...

Hola Prismatico. ¡Me encantaría leer su texto! Si tiene un enlace a él sería fantástico poder leerlo. ¡Gracias!

Algún día, si consigo recopilar suficiente material, escribiré un libro sobre estas ideas. Todos y todas me odiarán, pero me da igual. :-)

 
En lunes, 13 abril, 2009, Anonymous Anónimo dijo...

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En lunes, 13 abril, 2009, Anonymous Anónimo dijo...

una idea es eso, una idea, pero no son echos, y enfatizo en los echos , ya que las ideas, son realizadas si el individuo quiere,
en ese caso si se podria decir que no existe el amor, ya que es la propia persona quien decide, si quiere sentir ,
con todos los altibajos que ellos supone, el amor, el dolor , la alegria ,todas esas sensaciones que quien las ha querido sentir,
ha tenido la oportunidad o se ha enamorado, sabrá entender, solo habla el de ideas todo aquel que no ha respirado el amor en esencia,
el que no compartió su lecho con el ser amado y respiró sufriendo por el otro, y si se piensa que pueden llegaar a ser ideas románticas,
por qué hace tantos siglos que de ello se habla, se narra, se relata y se envidia, quienes somos para juzgarnos lo que sentimos?

 

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